Esperanza para el ser humano

Esperanza para el ser humano
Lo pequeño es hermoso

martes, 23 de abril de 2013

Cambios



Cambios

“Te advierto, quien quiera que fueres, Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la Naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo, aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera.
Si tu ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿Cómo pretendes encontrar otras excelencias?
En ti se halla oculto el tesoro de los tesoros.
Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses.”
Inscripción en el Oráculo de Delfos

El ser humano pasa hoy en día por grandes cambios que está enfrentando.
Estos cambios son conocidos para pocos, perceptibles para algunos e imperceptibles para los demás. 

Como en todo cambio que se ha dado en la historia de la humanidad, para el ser humano es difícil abandonar formas de ser conocidas, para estar en una situación en que pareciera no pasar nada o estar sin expectativas, para después entrar en poco tiempo en un futuro cercano, a vivir de nuevo en situaciones que no conoce y donde no tiene como comparar. 

Cada vida humana tiene sus propios tiempos, sigue su propio ritmo. 

En la historia de la humanidad, el hombre se ha desarrollado en un mundo cambiante, con avances de la civilización a veces rápidos y además se han creado profundas transformaciones.

Se está dando el final de una época y seguirá un período de caos y desesperación, para pasar a un nuevo período de la existencia humana.

Para cada final de un período, la humanidad debe buscar un nuevo “puerto” de llegada.
Estos cambios se dan en el mundo, pero también se están dando internamente en el ser humano. 

¿Por qué le cuesta al ser humano romper con las viejas costumbres?

Para que haya un nuevo comienzo, debe haber un final siempre. En la historia humana, como dentro del propio ser, esto sucede.

El miedo paraliza la mente y al suceder esto, hay muchos vacíos. 

Anthony de Mello menciona en su libro “Auto liberación Interior”:

Estamos siendo controlados en la medida en que seguimos dormidos: por el consumismo, por la política, por el poder, por el trabajo y por el ocio.
No tengas miedo.
La señal de estar en contacto con la realidad es la sencillez.
El miedo es lo que nos lleva a quedarnos en la programación.

Lo contrario al miedo es el amor. Donde existe el amor no hay miedo alguno. Y el que no tiene miedo alguno no teme la violencia, porque él no tiene violencia alguna.

Toda violencia viene del miedo y crea más violencia.

El que se enfada es que tiene miedo. Nosotros huimos de los enfados porque provocan nuestros miedos y, a la vez, nos ponen violentos. Nos asustamos de la agresividad porque despierta nuestra propia agresividad. Nos defendemos no por justicia, sino por miedos.

El místico es el que es capaz de liberarse completamente del miedo, por eso no es violento.

El enemigo del amor no es el odio, sino el miedo. El odio es sólo una consecuencia del miedo. El miedo genera los deseos. Los deseos son otra consecuencia del miedo. El que nada teme está seguro y nada desea.

Hay un deseo común, que es el cumplimiento de lo que se cree que va a dar felicidad al yo, al ego. Ese deseo es apego, porque ponemos en él la seguridad, la certeza de la felicidad. Es el miedo el que nos hace desear agarrar con las manos la felicidad, y ella no se deja agarrar. Ella es. Esto sólo lo descubrimos observando, bien despiertos, viendo cuándo nos mueven los miedos y cuándo nuestras motivaciones son reales. 

¿Realmente el ser humano quiere ser libre?

¿Realmente los humanos somos libres? 

William Faulkner en una entrevista citaba: "El hombre es indestructible por su simple voluntad de ser libre". 

Los señores de la guerra siempre han tenido miedo… ¿de qué?

De un día encontrar que el ser humano ha despertado de un largo letargo al que estaba sometido; tienen miedo del despertar del hombre al dejar su esclavitud.

Porque cuando el hombre despierte y se una, cuando las manos juntas trabajando por una misma causa, en una misma resistencia contra el opresor y la injusticia, cuando las voces sean una sola gritando: Libertad, conciencia, amor…

Es cuando nadie va a parar al ser humano de sus justos reclamos.

Es cuando los señores de la guerra van a ser castigados por sus crímenes contra la humanidad. 

Y vamos a hablar de esta programación a la que ha estado sometido el hombre y que se ha reforzado con bases conductistas reales.
B.F. Skinner trabajó en psicología experimental con el conductismo asegurando que el comportamiento está en función de las historias ambientales de refuerzo. En sus escritos propuso el uso extendido de técnicas psicológicas para modificar el comportamiento y así mejorar la sociedad e incrementar la felicidad humana, dentro de una ingeniería social.

Esto se llama manipulación de la conducta humana… que habiendo caído en manos sucias y con suficiente dinero... nos han hecho esclavos de los miedos.

Este es el gran drama humano, estamos acondicionados a responder a estímulos creados por ellos mismos para controlarnos y mantenernos en una programación adecuada a ellos. Adecuada a seguir siendo pocos los que controlan todo: recursos, finanzas, vidas… 

En su libro “Más allá de la Libertad y la Dignidad”
Burrhus Frederic Skinner menciona:

La conducta que actúa sobre el ambiente para producir consecuencias (conducta operante) puede estudiarse a través del control sobre los ambientes de los que dependen esas consecuencias.

El ambiente puede ser manejado a voluntad y producir efectos rápidos en la conducta.

En estas posibilidades debe basarse una tecnología de la conducta.

Sin embargo, nos dice Skinner, el hombre autónomo que supuestamente explicaba toda conducta, no ha sido erradicado.

Se encuentra amenazando a una tecnología de la conducta desde las disciplinas sociales: política, historia, sociedad, educación, etcétera., desde el momento en que éstas manejan la existencia de dos características humanas de las que hacen depender enteramente la conducta:

La libertad como fuente de toda decisión; y

La dignidad, al hacer al hombre responsable de todas sus conductas y, por tanto, digno de todos los méritos o deméritos de ellas, y susceptible de reconocimiento y admiración por sus logros.

Para Skinner, la ciencia de la conducta anula el papel de la libertad y la dignidad, al atribuir las causas de cualquier conducta, no a la decisión libre de los individuos, sino al ambiente que desencadena las conductas y, por tanto, otorgarle todo mérito o demérito de ellas al medio ambiente.

Formas de Control y Reforzadores de la Conducta Humana

Preocupado por eliminar los dos fantasmas del hombre autónomo que amenazan una tecnología de la conducta, el autor dedica parte de su libro a atacar las ideas de libertad y dignidad.

Skinner considera que la conducta humana, en el medio natural pero sobre todo en el social, está en la actualidad condicionada principalmente por reforzadores negativos, también llamados aversivos. Los reforzadores de este tipo tienden a hacer que el hombre responda con conductas que disminuyan el estímulo negativo o que lo anulen.

Dentro del ambiente social estos reforzadores muchas veces no provienen del medio en sí sino de otros individuos, que de esta forma controlan la conducta de los seres humanos.

Hemos estado controlados los seres humanos con un condicionamiento conductual a través de la televisión, radio, prensa, cine. Nos manipulan al crear miedo generalizado. Hoy se habla de guerra, de invasiones, desastres naturales, epidemias de virus nuevos, hambruna, sequías, males para la humanidad.

Esta es la realidad. 

A usted le suenan las banderas falsas como parte de esta manipulación hacia el ser humano para mantener controlada la conducta, al sumirla en un estado de miedo y anular su libertad y su dignidad, su ser de hombre autónomo, ya que esto amenaza la tecnología de la conducta y por lo mismo, el hombre controlado se sale de lo que esperan los señores de la guerra y pierden el control del ser humano para su beneficio. 

Y vuelvo a repetir: 

Los señores de la guerra siempre han tenido miedo… ¿de qué? 

De un día encontrar que el ser humano ha despertado de un largo letargo al que estaba sometido; tienen miedo del despertar del hombre al dejar su esclavitud.

Porque cuando el hombre despierte y se una, cuando las manos juntas trabajando por una misma causa, en una misma resistencia contra el opresor y la injusticia, cuando las voces sean una sola gritando: Libertad, conciencia, amor…

Es cuando nadie va a parar al ser humano de sus justos reclamos.

Es cuando los señores de la guerra van a ser castigados por sus crímenes contra la humanidad: genocidios, asesinatos, robo de la fortuna de la humanidad, uso de recursos de procedencia ilícita, lavado de dinero, secuestros, magnicidios y usura indigna. 

William Faulkner en su discurso pronunciado al recibir el Premio Nobel en 1950, mencionaba:

Me rehúso a aceptar el fin del hombre. Es bastante fácil decir que el hombre es inmortal simplemente porque perdurará: prevalecerá.

Es inmortal, no porque sea el único espíritu capaz de compasión y sacrificio y resistencia.

El deber del poeta, del escritor, es escribir acerca de éstas cosas.

Es un privilegio aligerar el corazón del hombre para ayudarlo a resistir, al recordarle el valor y honor y orgullo y esperanza y compasión y caridad y sacrificio que han sido la gloria de su pasado.

No es necesario que la voz del poeta sea un mero registro del hombre, puede ser uno de los apoyos, de los pilares para ayudarlo a perdurar y prevalecer."

No tengas miedo.
Estamos saliendo adelante.
Cada vez hay más gente despierta, recuperando su libertad y dignidad. Cada vez somos más autónomos y estamos viendo la verdad.

El deber del ser humano es difundir la verdad para ayudar a resistir hasta el despertar de la mayoría.

No tengas miedo. La verdad nos está haciendo libres.

Deja el egoísmo. El amor es la respuesta.

Autor: Manuel Villarreal

domingo, 21 de abril de 2013

Indignación

Indignación
indignación.
(Del lat. indignatĭo, -ōnis).
1. f. Enojo, ira, enfado vehemente contra una persona o contra sus actos.
Real Academia Española
 

Actualmente la indignación va mas allá que el enojo contra un persona.

La indignación de los seres humanos es una reacción contra las mentiras y la falta de la verdad.
Es un enfado que se ha contenido por años por las injusticias cometidas contra el hombre y realizadas en nombre de la democracia o de la libertad.
  

Nos falta saber la verdad, saber cuál es la realidad de la humanidad hoy.

Cada vez vemos más injusticia, más desigualdad, mayor corrupción.
 

La diferencia entre los que más tienen y los que menos tienen es realmente surrealista e indignante.

Los países están gastando lo que no tienen a costa de los ciudadanos.
No importa la pericia del abogado corruptor, sino la corruptibilidad del juzgador. La justicia se vende al mejor postor.
 

¿De qué nos sirven las Naciones Unidas, que son controladas por los mismos viejos sistemas de control sobre la humanidad?
¿Quién controla la ambición desmedida de los sistemas bancarios y de sus ocultos dueños?
¿Qué voz tiene el ciudadano común y corriente en este mundo actual?
 

Cada día aparecen grupos de ayuda social que salen en la prensa mundial anunciando hambrunas, desequilibrios sociales, atrocidades, genocidios y sin embargo…
¿Que se ha hecho para acabar con todo esto?
 

Solo son notas para la prensa, para apaciguar las conciencias de la gente de valores humanos nulos, de moral adaptable a la situación, pero sobretodo, sin conciencia.
 

La humanidad ha dejado al ser humano a su suerte.
 

La humanidad ha sido cobarde para acabar con las hambrunas. Existe suficiente tierra para sembrar y terminar con el hambre. Hay demasiada miseria y pocos obscenamente multimillonarios.

Existe suficiente tecnología para terminar con la contaminación y hacer del planeta un vergel, para hacer de esta Tierra su mejor versión desde su inicio.

Existe la tecnología para terminar con las enfermedades y el hambre.
Acabar con esas extrañas enfermedades creadas en laboratorios para fines bélicos.
 

La humanidad sabe de estos secretos a voces, pero... ¿quién habla por la humanidad?

Hoy se conoce que las falsas banderas se han usado para hacer guerras injustas con el fin de invadir países para tapar huecos económicos en el sistema financiero mundial, o hacer a unos pocos absurdamente ricos. Ganancias que justifican con su "arduo trabajo"... ganado explotando a millones con salarios de hambre que luego les roban a través de la usura mercantil del sistema bancario o de sus tiendas donde venden los alimentos a precios indignos.
¡Qué arduo trabajo es ser explotador!

Están viviendo los seres humanos agazapados, temerosos, sin esperanza.
 

Se vive sin haber encontrado la paz interior; se vive sin saber que es el amor pleno. Se vive sin ejercer la libertad a plenitud.
 

Se subsiste como cualquier criatura viva en el planeta. Sin conciencia y esperando solamente el día a día.
La humanidad se ha robotizado, se ha vuelto esclava en una cultura del tener, del todopoderoso dinero y sus súbditos.
 

Vivimos en una flagrante estupidez.
 

¡Ya basta!.
 

Es indigno para el ser humano vivir así. Fuimos creados para algo superior.
 

¡Ya basta!.

Dejemos el egoísmo fuera del corazón. Necesitamos acciones. Necesitamos actuar.
Como seres humanos tenemos esperanza. Nadie nos dará la esperanza más que nosotros mismos.

Es momento de que triunfe el bien y el amor.

Es momento de que cada humano haga el bien a los demás.

ACTUA.
 
No tengas miedo.
No tengas miedo jamás y deja que el amor inunde tu alma; vuélvete un caballero de la Luz.
Cada vez somos más y estamos saliendo adelante.

Autor: Manuel Villarreal

 

Hoy es un tributo a un joven que murió en febrero del 2013 que levantó la voz indignado. Murió demasiado pronto. Solamente tenía 95 años.
Un tributo para Stéphane Hessel.
 

Comparto con ustedes lo siguiente:

El motivo fundamental de la Resistencia fue la indignación.
Es cierto que las razones para indignarse del mundo actual pueden parecer menos nítidas que en tiempos del nazismo, pero siguen ahí, en la dictadura de los mercados, en el trato a los inmigrantes, a las minorías étnicas.
«Buscad y encontraréis», porque "la peor actitud es la indiferencia. Si os comportáis así, perdéis uno de los componentes esenciales que forman al hombre: la facultad de indignación y el compromiso que la sigue".
Stéphane Hessel
¡Indignaos!
 
Los motivos de indignación no escasean: “En este mundo hay cosas insoportables”.
En primer lugar: la naturaleza del sistema económico es responsable de la actual crisis devastadora. La dictadura internacional de los mercados internacionales constituye además, “una amenaza para la paz y la democracia”.
 

“Nunca el poder del dinero fue tan inmenso, tan insolente y tan egoísta y nunca los fieles servidores de Don Dinero se situaron tan alto en las máximas esferas del Estado.
En segundo lugar, la desigualdad creciente entre los que no tienen casi nada y los que lo poseen todo: “La brecha entre los más pobres y los más ricos jamás ha sido tan profunda; ni tan espoleados el afán de aplastar al prójimo y la avidez por el dinero”.

A modo de corrección: “Que el interés general se imponga sobre los intereses particulares y que el reparto justo de la riqueza creada por los trabajadores tenga prioridad sobre los egoísmos del poder del dinero”.
  

“El terrorismo es inaceptable”, no sólo por razones éticas sino porque, al ser “una expresión de la desesperación”, no resulta eficaz para su propia causa pues “no permite obtener los resultados que la esperanza puede eventualmente garantizar”.
 

Nelson Mandela y Martin Luther King, nos indican “el camino que debemos aprender a seguir”.

Porque, para avanzar, sólo existe una conducta:“Apoyarnos en nuestros derechos, cuya violación –sea quien sea el autor–, debe provocar nuestra indignación. ¡No transijamos jamás con nuestros derechos!”.
 

Lo que debe darse es una “insurrección pacífica”. En particular contra los medios masivos de comunicación en manos del poder del dinero, que “sólo proponen a los ciudadanos el consumo de masas, el desprecio hacia los humildes y hacia la cultura, la amnesia generalizada y una competición a ultranza de todos contra todos”.
 

El motivo principal de la Resistencia era la indignación. Nosotros, veteranos de los movimientos de resistencia y de las fuerzas combatientes de la Francia libre, llamamos a las jóvenes generaciones a vivir y transmitir la herencia de la Resistencia y de sus ideales. Nosotros les decimos: tomad el relevo, ¡indignaos!
 

Stéphane Hessel
 (Berlín, Alemania, 20 de octubre de 1917 – París, Francia, 27 de febrero de 2013)

jueves, 18 de abril de 2013

Ideales

Ideales

“Verdaderamente este hombre era justo”
Centurión romano al pie de la cruz

Cuando el hombre justo es asediado por problemas, cuando el hombre justo sufre injusticias, se convierte en un guerrero en su corazón.

Se convierte en un hombre que forma parte de la resistencia humana contra la oscuridad, contra el mal. 

Para este tipo de hombres, su resistencia se vuelve tal, que no se deja intimidar ya por el mal, ni sus representantes.

Recobra su fuerza interior en el silencio, no se deja ya intimidar cuando su alma recobra el sentido de la libertad y su dignidad.

La indiferencia o el rechazo son acicates para seguir. 

Cuando el ser humano encuentra el amor y su fuerza, pilares de la Luz, busca el amor y da amor. Deja el egoísmo de lado.

Y es cuando se libera interiormente. Ya no existen las ataduras de los respetos humanos impuestos. Existe el dar y en el dar, está que se genera más Luz para seguir dando cada vez mas.

La divinidad al saber que damos más, nos da más para dar. 

Bajo la máscara humana existe un alma viva y un corazón de fuego. 

El ser humano sin amor no es nada. Tenemos que ser atrevidos para salir adelante, aun cuando no recibas nada. El amor da sin esperar recibir nada a cambio.

Giordano Bruno le dice a sus juzgadores: Tembláis más vosotros al pronunciar la sentencia que yo al recibirla.

El mismo mencionaba en un texto suyo: No importa cuán oscura sea la noche, espero el alba, y aquéllos que viven en el día esperan la noche. Por tanto, regocíjate, y mantente íntegro, sí puedes, y devuelve amor por amor.

Giordano Bruno (1549-1600) fue sentenciado a la hoguera por pensamientos como estos: 

No hay muerte, pero tampoco permanencia de las individualidades numéricas. Sólo permanece la sustancia única (la materia - alma universal) mutándose en nuevas individualidades. 

Conoce bien que en la sustancia incorpórea eterna nada se cambia, se forma o se deforma, sino que permanece siempre ella misma, sin que pueda ser sujeto de disolución. 

Siempre en la historia los hombres inteligentes, científicos, artistas, han sufrido injurias e injusticias por parte de la clase gobernante o de los dueños del dinero que no han sido así de inteligentes; por eso han necesitado a sus esbirros nefastos para acallar y silenciar las manifestaciones de la Luz en el hombre. 

El ser humano nace desnudo y estamos en el mundo y crecemos en el, nos hacemos humanos demasiado pronto, crecemos con las limitaciones que nos va imponiendo el mismo ser humano, y crecemos con temores, cobardías, cometiendo errores.

Sufrimos por tonterías, nos volvemos egoístas, mezquinos, como si el mundo nos debiera algo.

Nos volvemos tan egoístas, por los efectos de la oscuridad, que somos incapaces de CREER.

Y nos alejamos de cualquier religión o creencia, pensando que no somos dignos de un milagro, cuando los milagros son ejercicios de la Luz para que nos demos cuenta que no estamos solos en este plano. 

El sentido de la vida es precisamente este: sabernos inacabados, cometiendo errores y buscando un sentido a la existencia humana.

Lo importante está en la pregunta, no en la respuesta; el amor se entiende en el dar no al recibir.

El ser humano cuando gana su libertad y dignidad de nuevo,  encuentra el amor.

Y es en el amor cuando encuentra su propio sentido de la vida. Lo que da valor a la existencia. 

Y es cuando de un guerrero de la Luz, nos convertimos en Caballeros de la Luz.
Con todo y los valores caballerescos:

Valor
Verdad
Defensa
Fe
Humildad
Justicia
Generosidad
Templanza
Lealtad
Nobleza
El ser humano es único e irrepetible. Y esto es lo que siempre ha molestado a los seres oscuros, que son iguales. Desde que el egoísmo los ha pervertido desde el inicio del tiempo, han hecho que el hombre este en guerra, satisfaciendo sus bajos instintos no humanos.

Los actos de amor dan Luz y matan la oscuridad.
Los actos de dar generan Luz y aniquilan el egoísmo.

Para la batalla contra la oscuridad, primero debemos identificar al contrario. Para esto, podemos valernos de los conocimientos de Sun Tzu que mencionaba:

Cualquiera que tenga forma puede ser definido, y cualquiera que pueda ser definido puede ser vencido. 

Así que podemos identificar a los agentes de la oscuridad, porque tienen forma y pueden ser definidos y por lo tanto pueden ser vencidos. 

Cuando perdemos el control y nos lanzamos iracundamente a una lucha, nos volvemos irracionales y estamos condenados al fracaso siempre. Los esfuerzos de pocos no bastan. Debemos ser mas, cada día más seres humanos luchando por nuestra libertad y dignidad. 

Sun Tzu mencionaba: “Maniobrar con un ejército es ventajoso. Maniobrar con una multitud indisciplinada, es peligroso.” 

La verdadera libertad la ganamos primero interiormente. 
La verdadera lucha la ganamos al amar.


El supremo arte de la guerra es someter al enemigo sin luchar.
Sun Tzu
Autor: Manuel Villarreal